• Aplican moderna tecnología para lograr un producto de excelente calidad, similar a la de Chihuahua

Con el uso de tecnología de punta, en terrenos de Tepetitla de Lardizábal, Tlaxcala, lograron obtener una histórica cosecha de manzana Brookfield Gala, de piel delgada, aromática, dulce jugosa y de textura crujiente.

Se trata de una primera cosecha de 600 toneladas obtenida en una extensión cercana a las 20 hectáreas, para la cual se aplicó una inversión privada de 8.7 millones de pesos. El producto ya fue vendido en la central de abasto de la vecina ciudad de Puebla.
Hace cinco años, fue cultivada una huerta de casi 20 hectáreas de manzana con una gran inversión del empresario Mario Leal Barraza.

“Fue un logro muy fuerte esperar seis años para ver qué resultado íbamos a tener”, explicó Leal Barraza originario de Chihuahua, entidad en la que toda su familia es productora de manzana.

“Fue un sueño hecho realidad estar logrando que esas hectáreas tengan una cantidad de árboles grandísimas y manzanas ríquisimas”, explicó el empresario.

“Ya iniciamos el corte, estamos saliendo al mercado antes que Chihuahua. Primero, logramos que escapara a heladas tardías de marzo y la floración se adaptó en abril, ahora estamos cosechando antes que nadie”, expresó Hugo Flores Medina, viverista y fruticultor de la empresa Huertas Vanguardistas en Tlaxcala.

El especialista comentó que para producir manzanas en Tlaxcala se requiere innovar en tecnología. La ausencia de frío es compensada con una técnica que alcanza la floración en abril para que el corte sea la última semana de julio, antes de que salga al mercado nacional la producción de Chihuahua.

  • ¿Cómo surge este proyecto?
    -A partir del desabasto que en mayo se registra a nivel mundial, planeamos salir al mercado antes que nadie. Invertimos, pero con un mercado seguro. El clima, el agua y la tierra son ideales para establecer huertos en Tepetitla de Lardizábal y en cualquier lugar cercano a presas y manantiales”.

Flores Medina resaltó que el consumidor mexicano exige manzanas con más azúcar, rojas, exquisitas y de buen tamaño.

Nuestra empresa, consolidada en Chihuahua, responde a las necesidades de los consumidores porque tiene más grados brix… para empezar 20 toneladas por hectárea en Tepetitla de Lardizábal.

Dijo que, desde la tierra de Xicoténcatl hasta el centro y norte de México, en un radio de 500 kilómetros hay 60 millones de habitantes potenciales consumidores de manzana.

Aseguró que, para la región del altiplano mexicano este cultivo está iniciando para enfrentar a los grandes fruticultores de Chihuahua. La industria genera 50 mil empleos cada año.

“Ahora, hay desabasto de manzanas en todo México; están saliendo las primeras Galas de Nueva Zelanda, el mercado ya lo tenemos, lo que nos cuesta es producirlas a temperaturas más altas que la entidad chihuahuense, resaltó el agroproductor.

Fue el 12 de diciembre de 2017 cuando quedó establecido el primer vivero frutal en Tepetitla. El trasplante fue en 38 huertas.

Mientras que en Chihuahua los trabajos fitosanitarios utilizan aviones y drones, en Tepetitla con maquinaria terrestre aplican fertilizante y químicos para el control de plagas y de la temperatura, con lo que esperan una producción de hasta 40 toneladas por hectárea.

En el huerto una tonelada es comerciada en 20 mil pesos, aunque cuando llega a la central de abasto los intermediarios duplican el precio, es decir, hasta en 40 mil pesos la tonelada.

Aquí lo difícil no es conseguir el mercado, sino cumplir los ciclos del cultivo en condiciones adversas porque el clima no es frío puntualizó Hugo Flores Medina.

Durante junio, julio y parte de agosto se registra un desabasto de manzana en México. Por eso, existe un déficit de 20 millones de cajas anuales, lo que significa que, para abastecer al pueblo de México, son importadas de Estados Unidos, los consumidores pagan 300 millones de dólares a ese país, unos seis mil millones de pesos.

“Es la razón de este proyecto, abastecer al mercado nacional con una manzana rica y de buen tamaño, antes que cualquier país lo haga , resaltó.

En la zona manzanera está ubicado el Centro de Investigación de Biotecnología Aplicada, del Instituto Politécnico Nacional (CIBA-IPN), que se encargó de emitir resultados de análisis en laboratorio sobre agua, tierra y aire. El CIBA concluyó que son tierras no aptas para hortalizas, pero sí para la fruta que se produce en lo alto, el agua llega de manantiales y de la presa Mariano Matamoros.

«Tenemos que alimentar el monstruo que está en la Ciudad de México, ellos quieren manzana azucarada, lustrosa y brillante, que salga tres semanas antes que la producción nacional, ya lo estamos logrando en ambas entidades”, indicó Flores Medina.
Una huerta en 10 mil metros cuadrados tiene dos mil árboles de manzana. La huerta produce durante 30 años. El primer corte es posible en tres años. Tepetitla de Lardizábal innova en tecnología.

Por ecoshidalgo

Periodismo de Investigación

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