Pocas peregrinaciones se observan en la vía federal México -Tuxpan, sobre todo de ciclistas quienes con la bandera de la fe, se dirigen hacia la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México.

Por la pandemia COVID19 ésta se encontrará con afluencia controlada de acuerdo con la Iglesia Católica.

El objetivo de quienes integran los grupos de peregrinos de la región Tulancingo y Otomí-Tepehua, dicen, es por lo menos, ver unos minutos a la Morenita del Tepeyac y ya sea agradecerle o pedirle favores.

Van escoltados por unidades de su mismo contingente y también abanderados en algunos tramos por Guardia Nacional división Carreteras, para auxiliarlos en caso de emergencia.

Hay quien lo hace por manda, pero para otros más, es su primera vez que acudirán a ver a quien les hizo el milagro, o en quien creen, de acuerdo a su fe, les ayudará en alguna petición.

Varios días invertidos en un largo camino, recorriendo kilómetros, sin importar las inclemencias del tiempo cuyo fin es persignarse frente a la Virgen de Guadalupe previo o durante el 12 de diciembre

En esa fecha pero de 1531, según los relatos tradicionales, se apareció la Virgen a Juan Diego en el cerro del Tepeyac y le mandó que le dijese al obispo de México, fray Juan de Zumárraga, que le erigiera un templo.

La veneración a la Patrona de los Mexicanos, es de millones que año con año abarrotaban la Basílica pero con la contingencia sanitaria desde el año pasado el acceso ha sido controlado, aunque la fe y las ganas por verla no se han perdido.

Su peregrinar tiene un sentido de veneración, y de muchos años de tradición, pues incluso, por generaciones, que han venido creyendo en la Emperatriz de América.

eCOs Hidalgo*

Por ecoshidalgo

Periodismo de Investigación

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