“Las lluvias que propiciaron la creciente del río, deja muchos más beneficios que perjuicios”.

Así lo manifestó Pedro Mohedano, maestro jubilado que ahora ocupa su tiempo ejerciendo el trabajo heredado de sus padres y abuelos, la agricultura.

Vecino de la comunidad de San Pedro Tlatemalco, municipio de Metztitlán en plena vega, añadió que es verdad que el agua los tomó desprevenidos y se perdieron muchas cosechas, pero que la experiencia de muchos años atrás, les indica que con el tiempo tendrán muchos beneficios por la humedad que conservarán las tierras de cultivo, además de los nutrientes que llegan con las crecientes.

Agricultores de esta comunidad y su vecina Ayacaxintla, “del otro lado del río”, consideran que vendrán buenas cosechas en lo sucesivo, porque hacía muchos años que el río no traía tanta agua como en esta ocasión.

UN BÁLSAMO PARA LA LAGUNA DE METZTITLÁN

También consideraron que la Laguna de Metztitlán, donde desemboca el río Venados como se le conoce y su afluente del Río San Agustín que se incorpora a este en la comunidad de Jihuico, ayudarán a recuperar el embalse de la Laguna, que en años recientes, permaneció completamente seca propiciando daños colaterales para los habitantes de esta región, que vivían de la pesca y la agricultura gracias a este cuerpo de agua. 

FOTOS: Cortesía familia Mohedano

Por ecoshidalgo

Periodismo de Investigación

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