La gran mayoría de las veces sentada en la sala de espera sin hacer contacto visual con las demás pacientes, el cubrebocas y careta me servían no solo como protección para el covid sino también para no enfrentar mis sentimientos y negar que estaba en un hospital, no entablaba plática con nadie pues no quería saber ni conocer el proceso de aquellas personas, en su gran mayoría  eran mujeres y  cubrían su cabeza con una pañoleta.

Esa mañana fue diferente.

Yo sentada esperando escuchar mi nombre para pasarme a hacer la prueba Covid como requisito para una cita, con la mirada clavada en el piso haciendo alguna manifestación u oración para no tambalear emocionalmente…de pronto escucho una voz ronca, la “s” muy marcada y con acento norteño preguntándome como se  hacía para cargar un celular pues venía  desde Matamoros y su carga había terminado; explique de manera breve pero esa mujer de chinitos insistía en hacerme plática  ¿De dónde vienes? ¿A qué vienes?

Inmediatamente hubo una conexión especial.

Le conté que sólo iba a realizar la prueba del isopo esa de la cual todos hemos escuchado ya por más de un año pues eran necesarios los resultados y poder agendar cita para una cirugía de seno. 

Me comienza a dar esperanzas, a hablarme de su Dios y de su fe ante él.

Canalizada desde su Estado para verificar que no fuera cáncer las bolitas que tenía en el seno, me dice y a ti que te pasó?

Comenzamos una gran charla, le conté cada uno de los etapas que había pasado  y lo que había experimentado, explicándole a donde se tenía que dirigir, termine con un “no tengas miedo” veras que si deciden hacerte la biopsia no te dolerá( yo hubiera querido que en ese momento alguien me tomara de la mano).

Termine deseándole: Todo va  salir bien, ya verás que saldrá benigna.

En esos escasos 10 minutos de plática sin importar cubrebocas, careta y el desconcierto de lo que venía la “sororidad se hizo presente” las dos alentándonos y echándonos porras cual amigas cercanas. 

Me llaman para ir a realizar la prueba y nos despedimos con sana distancia pero colmada de bendiciones.

Después de este día, llamadas continúas para ver cómo nos encontrábamos de salud; con una voz dulce pero un temple   aguerrido, platicándome sus procesos de la quimio, la tenacidad de su esposo y familiares para poder con los gastos.

Tommy entrará a cirugía para extirpar su seno el próximo viernes, hoy estas líneas son en su honor.

Tommy y Yo nos conocimos en FUCAM AC.  

En  dónde en muchas de sus paredes hay esta frase y soy testigo que la cumplen a cabalidad.

En FUCAM  no hay privilegios. Todas nuestras pacientes son igual de importantes y deben recibir la misma atención.

Tommy, sé que estas en la mejores manos.

Colaboradora: Patricia Obregón Montes

775 130 00 73

Héroe de Nacozari #24 Col. Francisco I. Madero

Cuautepec de Hinojosa Hgo

Por ecoshidalgo

Periodismo de Investigación

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