La fiesta de la Santa Cruz es una muestra de la religiosidad presente en la comunidad ma’alh’ama’, que busca la manera de demostrar su exaltación y veneración a la Santa Cruz; con peregrinaciones, danzas, rituales y ofrendas, encaminados a lograr la fertilidad de la tierra, porque saben que en su cosmovisión tepehua, le gritan a la fuerza del Viento, para que se genere la corriente de Aire y que la nube traiga la lluvia y moje a la Madre Tierra cuando tiembla el cielo con el rayo y el relámpago.

PALEMÓN FLORES* | ecoshidalgo.com

Tras la conquista española esta costumbre se mezcló con las creencias cristianas. La ofrenda a la Santa Cruz cada 3 de mayo, son para pedir “a Dios Nuestro Señor que nos traiga buenas cosechas,pues ya se acerca la temporada de lluvias y a través del especialista ritual “ak’uchunun” (curandero en la lengua tepehua), intermediario entre las deidades y los hombres para hacer los llamados de lluvia.

Es el que ofrenda al agua y a la Santa Cruz para pedir la ayuda de seres superiores o divinos (Dios y a las deidades) para que derramen el agua sobre la Madre Tierra, porque la temporada de secas amenaza y se requiere devolver la fertilidad a la tierra, para que se den las buenas siembras y cosechas y para que no se sequen los cuerpos de agua y terminen los sofocantes calores.

Se acude a la parroquia de San Benito en procesión acompañada con la música de los sones de costumbre, interpretados por instrumentos de cuerda (violín, guitarra y jarana), quemando cohetes de arranque y las madrinas llevan las cruces adornadas con cadenas de flores de papel crepe, listones, cadena de celo seda y cendales de colores, son llevadas por las calles del pueblo hasta la parroquia para ser bendecidas y algunas mujeres llevan ramos de flor de mayo (orquídeaoncidiumsphacelatum), llamadas flores de la Santa Cruz.

Después de la misa, la Santa Cruz es llevada en procesión por los peregrinos que suben al cerro y ascienden a lo largo de una vereda hasta donde está el “manantial”, en un terreno llamado “los jobos”, que según los ancestros tepehuas es un centro de peregrinación donde habita la «deidad del agua».

Una vez llegados al sitio las madrinas y el ak’uchununempieza a limpiar el estanque del manantial, donde se colocan los arreglos florales, velas y ofrendas que llevan los peregrinos.

En este “ritual de petición de lluvia” destaca el papel del ak’uchunun, ya que se desempeña como interlocutor entre las necesidades de la comunidad y las “fuerzas naturales, es el que tienen el don y la magia para invocar y pedir la lluvia.

Los danzantes acompañan determinadas fases del ritual, y para ello portan adornos de flores, sahumadores quemando incienso y velas, danzando conforme a las indicaciones de las Madrinas, alrededor del borde del manantial con un movimiento rítmico y regular al ritmo de una tanda de tres: “Son de la Sirena”, después el “Son del Agua” y por ultimo “la Petenera”, relacionada con el agua y con la Sirena (Xinula en la lengua tepehua), deidad que ocupa amplia significación entre los tepehuas.

Durante el ritual algunos peregrinos bailan junto con las madrinas y depende del gusto de bailar, es como se da la participación de los asistentes, mientras el ak’uchununcon una sonaja en la mano la sacude con entusiasmo y energía, golpeando con el pie derecho el suelo que pisa, como para poner énfasis en las palabras que salen de su boca, con esa voz fuerte y resonante.

La comunidad tepehua piensa que en el “agua del manantial”,esta un poder para atraer al viento y que sople a las nubes que traen el agua de la lluvia. El ak’uchunun arroja a las aguas una canasta con la ofrenda de comida y flores como pago a la deidad del agua, que empieza a flotar y cuando se sumerge llegara a la “raíz del agua”.

Algunas velas y ramos de flores sedejan en el borde del manantial y dice que si alguien va a pedir para él o para el pueblo tiene que estar sin mal pensamiento, si no va puro, el agua no oye.

Terminando este ritual se adorna el estanque de agua con velas y adornos de flores y se deposita en la parte alta la Santa Cruz de madera.

Esta celebración se realiza de manera comunitaria, con ayuda de los vecinos y todo lo que ello implica, como la preparación de alimentos para dar de comer a todos los asistentes.

Créditos de las fotos a quien corresponda.

PALEMÓN FLORES* | colaborador de ecoshidalgo.com

Por ecoshidalgo

Periodismo de Investigación

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