Tuzos y Cementeros aburrieron sin goles

· Dejaron todo para el sábado en el Azteca

· El público recriminó con silbidos la falta de buen fútbol

CONSTANCIO CORTÉS | ecoshidalgo.com

PACHUCA HGO. – Tuzos y Cementeros se respetaron de más y terminaron el partido de “ida”, con aburrido empate sin goles, dejando la serie abierta para el próximo sábado en el estadio Azteca donde saldrá el primer finalista.

Los asistentes despidieron a los futbolistas con algunos silbidos y abucheos porque el resultado no dejó satisfechos a los aficionados de ambos equipos que esperaban un poco más de este encuentro que estuvo lleno de expectativas que finalmente no se cumplieron.

MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES

Ante un estadio prácticamente lleno, mucho más allá del aforo permitido por las autoridades sanitarias, del 30 por ciento, (9 mil aficionados), el partido inició con muchas precauciones, ninguno de los dos equipos quiso arriesgar, los escasos avances a las porterías eran muy predecibles, con mucho acompañamiento y, por consiguiente, demasiado elaborado, dando oportunidad a las defensivas de no permitir libertad alguna a los atacantes.

La primera acción de peligro fue de los Tuzos, Roberto de la Rosa probó fortuna a los 12 minutos enviando su disparo a un costado de la portería de Corona que se lanzó por si acaso.

Pero las acciones se trabaron en medio campo, jugando en un espacio de 30 metros con mucho forcejeo para enviar “latigazos” por las bandas que cuando mucho terminaban en tiros de esquina que eran bien resueltos por los porteros y defensivas; mientras que los balonazos largos no encontraban receptores y se perdían por las bandas o por la línea de meta.

Romario y Pardo, con base en su velocidad buscaban llegar a línea de meta buscando a De la Rosa, pero fueron bien contenidos por la doble línea defensiva de los Cementeros, mientras que enfrente el “Cabecita” y Alvarado, carecían de balones a modo que pudieran inquietar a Ustari, quien era espectador más en el partido.

LAS DEFENSIVAS SE APLICARON

Las defensivas de ambos conjuntos, bien plantadas, hicieron su “chamba”, Murillo y Cabral por Pachuca se sumaban al ataque cuando las condiciones se los permitían, pero sin hacer nada de peligro, mientras que el cuadro bajo celeste no arriesgaba absolutamente nada ni siquiera se paraban en medio campo.

La tribuna dividida animaba a sus equipos con “oles” tempraneros, pero al menos en la primera media hora, el duelo no correspondía a las expectativas por las precauciones extremas que ambos equipos manifestaban en la cancha, “mucho ruido y pocas nueces”.

A diez minutos del final, las acciones no crecían, la tónica del primer minuto, sin arriesgar absolutamente nada, prevalecía en el terreno de juego, la única emoción que prendió la tribuna fue al 36, cuando Corona se aplicó a fondo a disparo de, De la Rosa, pero sin consecuencias porque la jugada ya estaba anulada por fuera de juego, el partido seguía debiendo fútbol.

Llegó el silbatazo que puso fin a la primera parte con algunos silbidos de reclamo, pero sin abucheos por lo que estaba en juego, esperando un segundo tiempo donde hubiera mayor ambición al frente por alguno de los dos equipos.

JUGARON A NO PERDER

Apoyados por sus seguidores, superiores en número a los del Pachuca, los Cementeros parecían adelantar líneas al arranque del segundo tiempo, consientes que el gol de visitantes les serviría de mucho para el partido de vuelta y pusieron a trabajar al portero tuzo con disparos de Alvarado y del “Cabecita” Rodríguez, que no pasaron a mayores, pero al menos fueron tres llegadas en cinco minutos por ninguna de la primera parte.

Los Tuzos reaccionaron y a los 56 minutos, Erick Aguirre hizo emplear a fondo a Corona con disparo raso, tras un tiro de esquina de Ismael Sosa, pero ya hubo acciones en ambas porterías.

A los 60, Pezzolano sacó a De la Rosa por Mauro Quiroga, quien prácticamente no jugó toda la temporada, pero quizás en un intento desesperado por buscar balones por alto, se la jugó sacando a su goleador.

En la tribuna comenzaron a escucharse silbidos y abucheos exigiendo más acciones, porque en la cancha el partido nuevamente bajó su ritmo debido a que ambos equipos jugaban a no perder.

La más clara de gol para los Tuzos se presentó a los 76, cuando en un tiro de esquina de Sosa, el balón fue “peinado”, dejando solo a Quiroga frente al arco y solo envió su remate por un costado, evidenciando su falta de ritmo por tanta banca.

Pachuca, con la necesidad de goles, adelantó líneas consiguiendo tres tiros de esquina consecutivos que Quiroga remató, pero completamente desviados, mientras que los Cementeros, tendieron el contragolpe que casi les funciona al 86, cuando un desvió del balón de Cabral, obligó a Ustari a realizar un paradón de esos que realizó contra el América para salvar al Pachuca del gol azul.

En la recta final, Cruz Azul renunció al ataque, jugando de seguridad en medio campo y retrocediendo el balón hasta su arquero, invitando a los Tuzos a ir al frente y cazarlos en un contragolpe.

Al 93, Santiago “Chaquito” Giménez penetró al área quitándose defensores y tuvo todo para disparar y vencer a Ustari, pero decidió cederla a escobar quien le pegó a puerta, haciendo lucir en grande a Ustari que nuevamente salvó su meta.

Llegó el silbatazo final y los dos equipos fueron despedidos con algunos abucheos porque no gustó el empate sin goles.

Todo se decidirá el próximo sábado en el estadio Azteca, donde los Cementeros tendrán la ventaja para avanzar por su posición de privilegio en la tabla de clasificación

DETALLE:

En los tres partidos que Pachuca jugó como local (Chivas, América y Cruz Azul), prácticamente jugaron como visitantes, porque en todos ellos los aficionados visitantes fueron mayoría

LA REVENTA:

Apareció con precios hasta de mil 500, cuando su precio original fue de 950.

LO REPROBABLE:

La falta de protocolos de sanidad contra el Covid-19 en las tribunas del estadio Hidalgo, debido a que el inmueble casi se llenó y no hubo sana distancia.

FOTOS: MEXSPORT

Por ecoshidalgo

Periodismo de Investigación

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