“Este es mi árbol de capulines desde que era pequeño, lo he ido podando para que no se vaya muy alto pues pueden llegar a medir de 5 a 10 metros depende del suelo”

Así lo expresa Oscar Anaya, quien valora mucho su huerto al interior de su casa ubicada en Tulancingo.

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En mayo y junio abunda este fruto que es muy económico y que posee grandes atributos para la salud.

Es consumido desde la época prehispánica, también conocido como cerezo mexicano, y es uno de los frutos con mayor contenido de vitaminas A, B y C.

Ya la gente sabe que su capulín es muy frondoso así que tocan su puerta para comprarle en 20 a 25 pesos los 500 gramos.

Óscar comenta que hay que tenerle muchos cuidados pues como todo árbol merece atención.

“Por lo regular están a las orillas de caminos o terrenos y en las casas también se pueden tener sólo que se adapten”.

El que él tiene, a mediados de noviembre comenzará a dar capulines otra vez, pero la temporada buena cuando más da es entre mayo y junio, explicó.

Video ➡️ https://youtu.be/WB1KxN8l71g

“Lástima que le tiró muchos la granizada porque se veía chulo con tanto fruto”, refiere el entrevistado.

Capulín proviene de la palabra náhuatl capolcuahuitl, compuesta de capolin/cerezo y cuahuitl/árbol.

Es fácil distinguir cuando ya se pueden comer “si están en color rojo encendido ya están buenos y en color moradito o uva ya están en su punto”.

Pocos son quienes tienen en sus hogares este tipo de árboles y Oscar es uno de ellos; no sólo lo cuida sino también aprovecha lo que le da este fruto silvestre con el que se pueden preparar numerosos postres o se pueden consumir solos.

Actualmente México produce más de 227 toneladas de capulín, de acuerdo con cifras oficiales.

Por ecoshidalgo

Periodismo de Investigación

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